Aprender a escuchar su voz*
Hemos aprendido a volar como los pájaros, a nadar como los peces; pero no hemos aprendido el sencillo arte de vivir como hermanos. Martín Luther King
Através de los años que he pasado por la vida y en medio de incontables instancias arruinadas, Dios me ha mostrado que no siempre he tenido y tengo la razón. Con frecuencia El me ha recordado que la belleza de estar vivo se puede ver empañada por mis actitudes. Mas, su consejo oportuno, su misericordia me han guardado aun en el desastre seguro. La belleza de la vida está en todas partes, pero nos debemos poner los lentes del amor de Cristo para lograr apreciarla verdaderamente. Podemos aprender a ver la grandeza y la belleza de Dios en situaciones comunes como en las mas complejas. Sin duda podemos ver a Dios en la sonrisa de un extraño o escucharlo en el canto de un ave. Podemos sentir sus caricias sanadoras ante el embate de una enfermedad inesperada. Confiemos, perseveremos en fe, pues al hacer esto aprendemos a vivir en la presencia y dependencia de Dios diariamente.
Una vida mas sencilla, un paso por ella mas simple. Pidamos al Señor nos permita encontrar su rostro en cada instante que vivimos. Que podamos distinguir y ver la belleza que ha puesto ante nosotros. Estoy seguro que Jesucristo puede ser visto en cada aspecto de nuestro existir diario si aprendemos a escuchar su voz cuando nos habla.
Por Serafin Alarcon
